¿Hay mejor manera de comenzar la temporada que encaramarse a un carro de combate  y aplastar dos coches, uno tuneado con los colores del Brescia y otro con los de la Roma, en mitad del pueblo?, pensaron ellos. En la fiesta anual de los ultras del Atalanta solo faltó la música de los Plasmatics.

Los atalantinos de la Curva Nord, que tenían el tanque desde que presentaron hace unos años a Germán ‘el Tanque’ Denis (?), supieron rizar el rizo de lo paleto montando en el ingenio a Migliacio, uno de los nuevos fichajes y el mítico Glenn Peter Strömberg, capitán en los años ochenta. Todo como un Futre berreando con el Frente Atlético pero a lo grande.