La fotografía confirma que en Manchester hay gente aun más estúpida que Mario Balotelli. Como Karen Bell, que ha decidido acometer las nupcias embutida en un vestido que se ha tejido ella misma a base de camisetas antiguas del City.

“Estuve frente a la máquina de coser seis noches a la semana” declaró la buena mujer ignorante de que este mismo momento un coche patrulla del Ministerio de Igualdad se dirige hacia su casa con ánimo represor.