Batan es el portero, otoñal y con los piños podridos, del “Zanatlije”. Resulta que van los penúltimos en alguna división del under bosnio y al tipo solo le preocupa que el bocata de lomo esté caliente para meterle el mordisco entre gol y gol encajado. Batan es chatarra, una pelota tan llena de barro que no se le reconocen las costuras. Es fútbol de derribo y Džemal Šabić, el director de este corto, objeto de veneración en Pisalo! desde ya.