Tomás Roncero, el predicador

Yo a Tomás Roncero me lo imagino en cualquier iglesia flotando en gospel y abriéndose paso entre la masa a golpe de soflamas. Sería el pastor chistoso que escupe trucos a las ovejas vestido de lentejuelas. Quizá envuelto en pasodoble de sintetizador en lugar de música, vale, pero predicando al fin.

Ay si Punto Pelota tuviera presupuesto…

5 comentarios Añade el tuyo
  1. Y yo me pregunto, ¿anda falto de razón?
    Cuando Guarllorona era un monje Zen, todos alababan su saber estar, su forma de afrontar las críticas. Cuando se dedicó a esputar por la boca, su cohorte de feladores, lo alabaron de nuevo porque había dicho las cosas como tocaba.

    No, no mean colonia, mal que les pese.

  2. Nadie dice que diga mentiras, lo que dice son perogrulladas que nada tienen que ver con la realidad que demuestra el órgano oficial del F.C.Barcelona. Cuando Guardiola se dedicó a esputar por la boca (por dios, que adjetivos llegamos a usar por las palabras que si cierto no fueron del discurso decoroso que tanto honra a las personas inteligentes no faltó el respeto mundamanente como hace su homónimo merengue) no fue aplaudido nada más que por una minoría iletrada que en el barcelonismo, como en el madridismo, hay.
    También yo tengo razón si digo eso del Real Madrid, también tengo razón si digo eso del Levante, y del Boca Juniors (por citar), que diga cosas lógicas que en ningún momento se le puede achacar al Barcelona sólo es un hombre de paja que se crea Tomás Roncero para dar por terminada su falacia. Las falacias, señores míos, como la soberbia, son los delitos del hombre tosco.

    Que no tiene inteligencia para rebatir, incluso poniéndole a Mascaró -general de las hordas culés más insensatas- delante es evidente. Que el señor Sergio adolece del mismo atentado al intelecto que en su día sufrió Tomás, también.

    Por favor, cultivaos la mente más, escuchar a la gente sabia. Ni de un bando ni de otro, las cosas no son o blancas o blaugranas, hay un medio y si bien los Sportianos y Mundodeportivos tiran descaradamente pal precipicio culé, los as(querosos) y los marquistas se despeñan por el contrario. Inteligencia señores, hagamos buenos y válidos a los primigenios que en su día les dió por evolucionarnos a todos.

    Saludos cordiales,

    Luis.