Aprovechando que hoy juega el Schalke 04, ese paladín de la metalurgia, me parece justo homenajear a los héroes del 72. Por estos titanes hirsutos merecía la pena hacer cromos. Ganaron la Copa y casi la liga pero, por encima de todas las cosas, sellaron con cola industrial dos conceptos antagónicos: a su izquierda Malasaña, a su derecha Chueca.