Ahora que viene el Tottenham al Bernabéu me parece justo recordar cuando estos dos titanes apuñalaron la música. 1987. Glenn y Chris. Luces de diamante. Demostrando que algunos futbolistas están hechos de otra pasta. De una oscura y defectuosa.

De todos modos la broma de obviar lo de Hoddle and Waddle está ahí. Inmensa.