La cosa va para atrás. Ahora para anunciarte la gomina bakala, esos postres lacteos que gafan o unas botas demenciales hay que contratar a un ser primordial de esos que nos alegran cada domingo con sus monerías en el rectángulo de juego. Antes también pero al menos le encargaban el trabajo a hombretones como Kevin Keegan y el boxeador Henry Cooper.

Y donde un español ve una mariconada subtexto homoerótico lo que hay no es más que sana caramadería entre dos hombres adultos. A ver si se van enterando.