¿A dónde va lo futbolístico si lo que están viendo arriba son el futuro estadio del Siena y la casita que proyecta construirse Gary Neville?

Aunque bien pensado tendrá mucha gracia escuchar los socorridos piropos racistas a pie de grada y esas riñas familiares venenosas en semejantes templos zen.

Visto aquí y aquí